El periodo de celo en las perras

El periodo de celo en las perras se divide en cuatro etapas: el poestro, el estro, el metatestro y el anestro. Cada una se presenta con distintas características y con ciertos días de duracion. Los especialistas recomiendan dejal al menos dos ciclos estrales antes de cruzar a la mascota. El periodo de celo en las perras Las hembras de todas las especies tienen a raíz de su madurez sexual, lo que se denomina como su periodo de celo.

Este nos va a indicar que nuestra mascota puede reproducirse y que está físicamente preparada para ser madre.

El celo se presenta a partir de los 7 meses de edad en las razas pequeñas, y cuando el perro es de raza grande lo normal que se presente a partir de los dos años de vida.

El ciclo sexual tiende a dividirse encuatro etapas, y si estamos interesados en que nuestra amiga se cruce, lo ideal es que estemos muy al tanto del tema.

La primera fase se conoce como poestro y dura de 7 a 10 días. Se caracteriza porque la vulva se hincha y existen perdidas de sangre, la hembra comienza a atraer a los machos, pero rechaza la actividad sexual.

Posteriormente aparece el estro que dura entre 5 y 15 días, acá es cuando se produce la ovulación, se han perdido las muestras de sangre, pero la vulva aun sigue hinchada. Recién en esta fase la hembra acepta al macho.

El metaestro es la siguiente etapa y la más larga de todas ya que puede durar entre 110 y 140 días. Nuevamente se caracteriza por el rechazo del macho y de la actividad sexual. En este periodo la perra está gestando, en labor de parto o dando de lactar a sus cachorros después de haberse apareado.

Finalmente llega el anestro correspondiente al periodo del descanso sexual y puede ser variable.

Las perras aceptan la monta durante la etapa del estro, ocurriendo entre el 8 y 15 día cuando se encuentran en plena ovulación.

Según la raza de nuestra mascota el ciclo puede variar. Un ciclo normal puede durar de 5 a 10 meses y debe ser constante.

Cuando la perra está ovulando el comportamiento de la perra cambia, orina más que de costumbre, se muestra muy ansiosa y no acepta con facilidad las caricias de su dueño. Las mamas llegan a alcanzar el tamaño adulto, la vulva se hincha y aparecen perdidas de sangre.

Los especialistas recomiendan dejar al menos dos ciclos estrales antes de cruzar a nuestra mascota, y para evitar que los perros se acumulen en la puerta de la casa, lo mejor es sacar a la perrita cargada para que orine, así los machos no sentirán tan fuerte el olor y perderán el rastro.

Tampoco es bueno dejar suelta a la mascota ya que puede ir en busca de un macho. Cuando nuestra perra se vuelve muy madura no es bueno seguir dejando que se aparee, sus ciclos fértiles continuaran pero un estado de gestación en edades avanzadas puede ser muy riesgoso para ellas.